Durante esta semana, el Banco Central de la República Dominicana publicó un informe destacando que, en el último año, desde el segundo trimestre de 2023 hasta el mismo trimestre de 2024, se crearon 238,972 nuevos empleos. El informe, difundido a través de la mayoría de los periódicos del país, presenta varios datos sobre el mercado laboral, pero omite un aspecto crucial: la proporción de empleos formales versus informales.

La omisión de este dato es significativa dado que la informalidad laboral tiene implicaciones importantes para el desarrollo económico y la protección social de los trabajadores. En el informe se menciona que, en el segundo trimestre de 2023, había 2,096,366 trabajadores formales y 2,667,047 informales, totalizando 4,763,412 trabajadores activos. Esto indicaba que el 55.9% de los trabajadores estaban en la informalidad.

Un año después, en el segundo trimestre de 2024, el número total de trabajadores aumentó a 5,002,384. Aunque se crearon 238,972 nuevos empleos, el informe revela que tres de cada cinco nuevos empleos se generaron en la informalidad, representando el 59.2% de los nuevos puestos. Por contraste, los empleos formales constituyeron solo el 40.8% de los nuevos puestos.

La informalidad laboral se incrementó del 55.9% al 56.1% en el último año, con 2,808,617 trabajadores sin protección social, como el acceso a pensiones, seguro familiar de salud, o seguro de riesgos laborales. En contraste, la proporción de trabajadores formales disminuyó del 44.1% al 43.9%, con solo 97,401 nuevos empleados en el sector formal frente a 141,570 en el sector informal.

El informe del Banco Central se centra en el total de empleos creados, la edad de los trabajadores, índices de desempleo, y la población económicamente activa, pero no aborda la calidad de los nuevos empleos.

En cuanto a la composición del mercado laboral en el trimestre abril-junio de 2024, se reporta que la población en edad de trabajar (PET) es de 8.1 millones de dominicanos, representando el 75% de la población total. De este grupo, 5.3 millones forman parte de la población económicamente activa (PEA), de los cuales 5.0 millones están ocupados, aunque la mayoría en actividades informales. Los inactivos suman 2.8 millones de personas.

La falta de información detallada sobre la formalidad e informalidad de los empleos puede afectar la percepción pública sobre la calidad del empleo y las condiciones laborales en el país.