Un fuego se desató este jueves en el recinto principal de la COP30, en la ciudad brasileña de Belém, obligando a evacuar a todas las personas que se encontraban en la llamada “Zona Azul”, donde tienen lugar las negociaciones oficiales de la cumbre climática de la ONU.

La “Zona Azul” es el área controlada por las Naciones Unidas que aloja las salas de reuniones y los pabellones de los distintos países y organizaciones internacionales. Fue aquí donde se originó el incendio. El personal de seguridad actuó con rapidez: aisló la zona afectada y ordenó la evacuación inmediata por las salidas de emergencia, en medio de momentos de tensión entre los asistentes.

Aunque las causas del fuego aún no han sido aclaradas, la evacuación fue considerada exitosa y no se han reportado, hasta ahora, heridos graves o víctimas mortales. Las autoridades locales y los organizadores de la COP30 están trabajando para evaluar los daños y retomar la normalidad en el menor tiempo posible.

La semana pasada la ONU envió una carta al Gobierno brasileño para reclamar un plan para mejorar la seguridad y la infraestructura de la cumbre. La misiva, firmada por Simon Stiell, la principal autoridad de Naciones Unidas en lo que atañe al clima, fue enviada después de que un grupo de indígenas entrara por la fuerza en la zona reservada a las negociaciones. La ONU criticó la fragilidad del cordón de seguridad, los fallos del aire acondicionado y la inundación de los pabellones por las lluvias.