La iglesia Alabanza Ozama del Señor Jesucristo, ubicada en el sector Alma Rosa, fue víctima por segunda vez en menos de un mes del robo de sus unidades de aire acondicionado, en un hecho que ha generado preocupación entre los miembros de la congregación.
El último incidente ocurrió la madrugada del jueves 13 de noviembre, cuando desconocidos ingresaron al templo, cortaron las tuberías de cobre, destruyeron los cobertores y filtros de los equipos, causando importantes pérdidas económicas.
La iglesia, que cuenta con más de 900 feligreses y más de 30 años de labor en la zona, se encuentra en la calle Primera esquina Activo 20-30. Según los líderes de la congregación, este tipo de hechos se ha convertido en un problema constante que afecta tanto la seguridad como la economía del templo.
Juan Sánchez, líder del Ministerio de Parejas, y Alfredo Rodríguez, encargado de Protemplo, explicaron que acudieron al destacamento policial de la avenida Sabana Larga, en el Ensanche Ozama, para interponer la denuncia. Sin embargo, a pesar del tiempo transcurrido, las autoridades no han ofrecido respuestas ni detenido a los responsables.
Uno de los hechos que más frustró a los feligreses fue que, aunque había una cámara de vigilancia en el techo, los ladrones cubrieron el lente con una gorra, impidiendo que se registrara su rostro o movimientos.
Este robo se suma a otro similar ocurrido a principios de octubre, cuando desconocidos sustrajeron tuberías de cobre y otros accesorios de los aires acondicionados, dejando al templo sin climatización durante varios días.
“Cada vez que ocurre algo así, tenemos que invertir nuevamente en tuberías de cobre, gas refrigerante y otros arreglos, porque al cortar las tuberías el gas se escapa y los aires quedan totalmente inoperantes”, explicaron Sánchez y Rodríguez, visiblemente afectados.
Además, los líderes advirtieron que este tipo de robos se ha repetido en colegios y apartamentos cercanos, lo que evidencia un patrón delictivo en la zona.
La congregación hizo un llamado a las autoridades para reforzar la vigilancia y tomar medidas efectivas que permitan capturar a los responsables de estos hechos que ponen en riesgo la seguridad y economía de la comunidad cristiana de Alma Rosa.
