Hoy se conmemora el primer aniversario del trágico evento ocurrido el martes 14 de agosto en San Cristóbal, que transformó un día normal en una pesadilla.
A las 3:23 de la tarde, una explosión devastadora sacudió el centro de la ciudad, llevando de inmediato a todos los equipos de socorro a la provincia. En las primeras horas, no se sabía la causa ni el origen exacto del siniestro, que dañó varios comercios cercanos.
El rostro de los residentes, comerciantes y familiares de quienes trabajaban en el Mercado de la calle Padre Ayala reflejaba incertidumbre, desesperación y preocupación.
La tragedia dejó un saldo lamentable: al menos 38 fallecidos y decenas de heridos, algunos con secuelas permanentes. Las investigaciones revelaron que la explosión se originó en Vidal Plast SRL, una fábrica de plásticos, debido a la negligencia en las medidas de seguridad. En marzo de 2023, un incendio menor causado por chispas en contacto con un químico inflamable, conocido como Autofina-Luporox a 70s (Peróxido Orgánico 5.2), había ocurrido en la misma empresa.
El Ministerio Público concluyó que la falta de precauciones adecuadas por parte de los propietarios de Vidal Plast SRL fue la causa directa de la explosión de agosto, marcando una de las peores tragedias industriales del país.
