7 SEGUNDOS.- Los hospitales públicos son instituciones del Estado que brindan atención médica financiada con dinero público; es decir, fondos que aportan los ciudadanos contribuyentes de un determinado país a través del pago de sus impuestos.

Su fin es proporcionar una atención médica accesible para todos los ciudadanos, con independencia de su capacidad de pago.

En la clase médica de la República Dominicana, la tasa de desempleo supera el 40%. Sin embargo, los hospitales enfrentan una grave crisis por la escasez de especialistas.

Crisis hospitalaria

En República Dominicana los hospitales públicos tienen una larga historia de crisis que se ha ido agravando con el pasar de los años. Evidentemente, la causa principal de esas crisis es la insuficiente asignación de fondos, la falta del personal médico, escases de medicamentos, falta del personal de limpieza y falta de infraestructuras adecuadas. 

A menudo las instituciones de salud son vistas como una carga financiera, ya que no generan bienes materiales, sino servicios.

Las crisis hospitalarias es un problema recurrentes en la mayoría de los hospitales del país; las emergencias masivas, brotes de enfermedades y necesidad de multiples atenciones primarias y secundarias pueden llevar a un gran número de personas a requerir atención médica simultáneamente.

Más de siete millones de dominicanos dependen exclusivamente de los hospitales públicos para recibir atención médica, ya sea porque no tienen seguro de salud o porque solo cuentan con el subsidiado del Sistema Nacional de Salud (Senasa).

Esto significa que la mayoría de la población está en riesgo, expuesta a un deterioro en los servicios de salud, especialmente en aquellos hospitales que operan con un enfoque puramente comercial, priorizando la cobranza de servicios por encima de la atención al paciente.

Por otro lado, en el Sistema de Seguridad Social, solo una cantidad limitada de la población tiene acceso a un seguro contributivo. Sin embargo, la crisis sanitaria afecta incluso a quienes tienen este tipo de seguro.

Los pacientes asegurados sufren el impacto del copago, un mecanismo ilegal e injusto que obliga a clínicas, laboratorios y médicos a cobrar a los pacientes tarifas desmesuradas, mientras el gobierno permanece inactivo.

Hospitales infantiles y de maternidad

Un claro ejemplo de las devastadoras consecuencias de la crisis hospitalaria es la alarmante situación en los hospitales infantiles y de maternidad, donde cada año se registran una elevada cantidad de muertes de niños y de mujeres durante el parto, tragedias que pueden evitarse con una atención de calidad.

Esas realidades observadas en los hospitales dejan entrever la precaria situación del sistema sanitario que impera en la República Dominicana, que muestra no reunir las condiciones mínimas para responder a las demandas de mejor atención en los servicios de salud entre los usuarios que acuden a los centros médicos de la nación.

Con el aumento de la población en la República Dominicana, la atención médica para los sectores marginados se vuelve cada vez más precaria. La escasez de personal especializado y los recursos limitados para abordar las enfermedades que afectan a estas comunidades son resultado de una política de salud pública que no asigna los fondos necesarios a los hospitales del país. Esta situación dificulta la mejora de los servicios para la población más vulnerable.

Jarabacoa

 El Hospital Octavia Gautier de Vidal en Jarabacoa el cual se encuentra en proceso de construcción hace un tiempo no está apto para ofrecer un servicio de calidad, aunque los médicos y el personal de salud hacen esfuerzos sobrehumanos para brindar atención a los usuarios. Esta situación ha llevado a que muchos pacientes sean atendidos en espacios precarios y sin las condiciones adecuadas.

Los pacientes de ortopedia no están recibiendo la atención adecuada y están siendo enviados a La Vega y otros centros de salud, lo que genera serias complicaciones para ellos. Además, muchos pacientes en condiciones críticas han perdido la vida debido a la falta de disponibilidad para su traslado a unidades de cuidados intensivos.

Lo más alarmante es que en los próximos días, los habitantes de Jarabacoa se verán obligados a desplazarse a La Vega y otras provincias debido a la situación del centro de salud la cual no es adecuada para recibir pacientes, lo que complica la continuidad de consultas y otros servicios.

La Romana

Los principales hospitales públicos de la provincia, se están cayendo a pedazos, el hospital Francisco A. Gonzalvo Materno Infantil y el hospital Fiallo Cabral del Seguro Social se encuentran en una situación crítica, enfrentando serias deficiencias como la falta de personal médico, escasez de medicamentos y una grave insuficiencia de personal en todas las áreas. Estos problemas están afectando la calidad de los servicios que se brindan a los pacientes.

Otro de los problemas es la falta de personal de limpieza, un recurso primordial para mantener la higiene y el adecuado funcionamiento de los centros de salud. Asimismo, los quirófanos y otras áreas clave de los hospitales están enfrentando serias dificultades operativas.

Ciudad Sanitaria del hospital Luis E. Aybar

En la actualidad, de todas las areas que existen en la Ciudad Sanitaria del hospital Luis E. Aybar solo funciona en su totalidad el 10% de ellas. En el área Quirúrgica y de Imágenes solo esta en servicio el área administrativa. Los quirófanos destinados al servicio de oftalmología y neurocirugías están inhabilitados.

El hospital Materno Infantil esta equipado con la más alta tecnología y posee una gran inversión en sus equipos; además, en este se encuentra la Unidad de Cuidados Intensivos más grande del país.

El Centro Cerebrovascular, el hospital Materno Infantil y el Quirúrgico, así como la zona de Emergencias de ambos hospitales esta fuera de funcionamiento.

La mayoría de los equipos instalados en el complejo hospitalario son modernos, pero después de cuatro años sin uso han perdido la garantía de mantenimiento, los pacientes que necesitan de neurocirugías están muriendo esperando que el servicio sea abierto en su totalidad.

Tenemos los centros, pero, ¿cuáles son las condiciones?

Deficiencias

Muchos de los centros no cuentan siquiera con un personal de seguridad. Además, el personal de salud enfrenta condiciones laborales difíciles, salarios bajos y falta de incentivos para trabajar en zonas alejadas.

La atención primaria no se implementa de manera eficaz y en los hospitales, la escasez de personal, las rotaciones excesivas de la plantilla o los problemas de capacidad general del equipo existente son situaciones que repercuten en la atención a los pacientes y en el flujo de trabajo de los consultorios.

El déficit de personal al que hace frente el sector sanitario en los últimos años no solo pone a prueba la satisfacción de los pacientes sino que afecta negativamente la calidad de la atención en general.

Lamentablemente, la falta del personal competente impacta directamente en la calidad de la atención al paciente y en la accesibilidad a los servicios. Asimismo, el déficit de profesionales técnicos y de enfermería aumenta la carga de trabajo del personal disponible. Esto se traduce en tiempos de espera más prolongados para obtener citas, retrasos en los diagnósticos y una respuesta menos efectiva a las necesidades de los pacientes.

Desafíos

El 92% de los hospitales carece de ambulancia y quien tiene que ser trasladado a otro centro asistencial debe buscar sus propios medios para hacerlo, sin seguridad ni asistencia.

Los servicios de oncología están en peor situación, pocos hospitales tienen a profesionales de esa rama. De la misma manera, el 82% de los hospitales carece de servicios de endocrinología.

Numerosas edificaciones presentan graves problemas en aspectos esenciales como la infraestructura, servicios eléctricos, acceso al agua, filtraciones y la insuficiencia de espacio para el personal. Estos inconvenientes se han acumulado a lo largo de los últimos 30 años.

La falta de atención a estos problemas ha generado un deterioro significativo en las condiciones de trabajo y en la calidad de los servicios ofrecidos, afectando no solo la operatividad de las instalaciones, sino también el bienestar de quienes las utilizan.

La mejora del sector salud es un desafío multifacético que influye en la atención al paciente y en el funcionamiento general de los centros de salud.

La falta de una atención médica digna, especialmente en áreas de maternidad, pediatría y especialidades cruciales como oncología y neurocirugía, resalta la necesidad urgente de asignaciones de recursos que aseguren un servicio de salud accesible y eficiente para toda la población. Solo mediante un compromiso decidido del gobierno, que reconozca el rol esencial de los hospitales públicos en la salud y el bienestar de la nación, se podrá construir un sistema de salud digno y funcional.