El jueves 14 de marzo de 2024, alrededor de las 10:00 p.m., un devastador incendio se desató en la cárcel La Victoria, situada en el municipio del mismo nombre, en la provincia de Santo Domingo.

El fuego tomó inicio en el área conocida como «Patio 6», destinada a hombres preventivos, propagándose rápidamente debido a la alta densidad de población y a la ausencia de medidas de seguridad contra incendios en la prisión. A medida que las llamas crecían, los reclusos alertaron a las autoridades penitenciarias y solicitaron ayuda desesperadamente.

Ante la magnitud del siniestro, los bomberos de Santo Domingo Este y Santo Domingo Norte, junto con la brigada interna de la cárcel, se movilizaron para controlar las llamas. Sin embargo, se necesitó la intervención de unidades especializadas para extinguir por completo el incendio. A pesar de los esfuerzos, 13 personas perdieron la vida y 76 reclusos resultaron heridos, con 45 dados de alta y 31 aún recibiendo atención médica.

Las consecuencias del incendio no se limitaron a las pérdidas humanas, sino que también provocaron daños considerables en la infraestructura de la cárcel. Ante el hacinamiento y las condiciones precarias, más de 2,000 reclusos fueron trasladados a otras cárceles del país.

Mientras tanto, la investigación sobre las causas del incendio está en curso, con la hipótesis preliminar de un cortocircuito como posible detonante. El Procurador General de la República Dominicana ha designado un equipo de fiscales para investigar a fondo las causas y las responsabilidades, en un intento por arrojar luz sobre este suceso.

Tipos de presos en la cárcel La Victoria:

La Cárcel La Victoria, una de las instituciones penitenciarias más grandes de República Dominicana, albergaba una población carcelaria diversa, que incluye tanto a hombres como a mujeres. Entre los hombres, se distinguen dos grupos principales: los preventivos; acusados de delitos y a la espera de juicio, y los condenados; aquellos que cumplían penas por delitos ya juzgados. Por otro lado, las mujeres se encuentran en un pabellón separado, con una población significativamente menor que la de los hombres.

Los delitos por los cuales los reclusos estaban cumpliendo penas en La Victoria eran variados y abarcaban una amplia gama de categorías, incluyendo homicidios, tráfico de drogas, violencia doméstica, robos y delitos sexuales.

Tras un devastador incendio, más de 2,000 reclusos fueron trasladados a otras cárceles del país para aliviar el hacinamiento y garantizar su seguridad. Los destinos de estos traslados incluyeron el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) El Pinito en La Vega, el CCR Vista al Valle en San Francisco de Macorís, el CCR-14 de Anamuya en Higüey y áreas no afectadas dentro de La Victoria. En este proceso, se dio prioridad a los reclusos con condiciones de salud vulnerables, ancianos y mujeres, buscando garantizar su bienestar en medio de la crisis penitenciaria.

Hechos que marcan la Cárcel La Victoria en los últimos cuatro años:

En el año 2023, en octubre, un motín dejó un saldo de 9 reclusos heridos, presuntamente por una disputa del control de un ala de la cárcel. En noviembre, un incendio en un taller de carpintería dentro de la cárcel provocó daños materiales, no hubo heridos.
El año 2022, en febrero, un motín de reclusos por el control de un pabellón derivó en un incendio, dejando un saldo de un recluso fallecido y 10 heridos. En mayo, un escape de gas en la cocina generó alarma, aunque la situación fue controlada sin mayores consecuencias.

En 2021, un brote de tuberculosis afectó a más de 100 reclusos, lo que llevó a las autoridades penitenciarias a implementar medidas para controlar la propagación de la enfermedad. En diciembre, un motín por hacinamiento y falta de atención médica dejó un saldo de 2 reclusos heridos.

En 2020, la pandemia de COVID-19 generó tensiones dentro de la cárcel. En marzo, un incendio en un almacén provocó daños materiales. En julio, un motín por la suspensión de visitas a causa de la pandemia derivó en un incendio, dejando un saldo de un recluso fallecido y varios heridos.

Presos:

La Cárcel La Victoria albergaba a alrededor de 7,600 reclusos al momento del incendio, lo que representa un hacinamiento considerable, ya que la cárcel fue construida para albergar a 2,100 reclusos. Las condiciones de vida en la cárcel son precarias, con hacinamiento, falta de higiene, atención médica y acceso limitado a agua potable.

Esta tragedia puso en evidencia las condiciones insalubres y peligrosas en las que se encontraban los presos debido al hacinamiento y la falta de medidas de seguridad adecuadas.

Familiares de los presos afectados
Durante el trágico incendio, las familias de los reclusos vivieron momentos de angustia e incertidumbre, buscando desesperadamente información sobre sus seres queridos. Los familiares se aglomeraron en las afueras de la cárcel, intentando obtener noticias, muchos de los cuales no pudieron ser identificados de inmediato.

Las familias de las víctimas y de los reclusos exigen justicia, reclaman una investigación para determinar las responsabilidades por el incendio.

Repercusiones para el Estado tras la muerte de reclusos en el incendio:

En el ámbito legal, el Estado enfrenta la presión de realizar una investigación para determinar las causas del incendio y las responsabilidades de las autoridades penitenciarias. Se espera que se identifiquen y sancionen a los responsables, tanto por acción como por omisión. Además, existe la posibilidad de que las familias de las víctimas presenten demandas contra el Estado por negligencia y violación de los derechos humanos de los reclusos.

Este trágico suceso ha reavivado las críticas al sistema penitenciario dominicano, por lo que se impulsan reformas para mejorar las condiciones de las cárceles del país.

Repercusiones para la cárcel tras el incendio:

En el ámbito operativo, el traslado de más de 2,000 reclusos a otras cárceles ha aliviado el hacinamiento, pero aún se requieren medidas para mantener un nivel de población adecuado a la capacidad de la instalación. Además, el incendio ha evidenciado la necesidad de revisar y reforzar los protocolos de seguridad contra incendios y otras emergencias en la cárcel.

La situación actual de las cárceles en República Dominicana:

Las cárceles dominicanas enfrentan un grave problema de hacinamiento. Se estima que la población carcelaria supera en un 60% la capacidad de las cárceles. En algunas instituciones, la población carcelaria duplica o incluso triplica la capacidad original.

Lamentablemente, las condiciones de vida en las cárceles dominicanas son generalmente precarias e inhumanas. Se reportan casos de falta de agua potable, alimentos adecuados, atención médica oportuna y acceso a espacios de recreación y educación.

La infraestructura de las cárceles es deficiente, con celdas deterioradas y problemas de seguridad.

Se registran altos índices de enfermedades contagiosas, como la tuberculosis y el VIH, y el acceso a atención médica especializada es limitado.

Se han reportado motines, fugas y otros incidentes violentos, a menudo relacionados con el hacinamiento y la falta de control por parte de las autoridades penitenciarias.

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