Un anciano de 93 años permanece recluido en el Centro de Corrección y Rehabilitación de Monte Plata, cumpliendo una condena de cinco años por una riña. Pese a las solicitudes de variación de la medida, continúa en prisión a pesar de padecer Alzheimer, una enfermedad terminal y de poseer una sonda.
Se trata de Epifanio Castro del Carmen, quien hace siete años se enfrentó con Agustín Calderón Ramírez, de 85 años, tras reclamarle tres mil pesos que le había entregado para gestionar una pensión que nunca se concretó. El altercado dejó a ambos con heridas: Castro del Carmen recibió 20 puntos de sutura y Calderón tres.
La jueza Juliana Morfa Ramírez dictó sentencia en octubre de 2021, imponiéndole cinco años de prisión, de los cuales tres debían cumplirse bajo arresto domiciliario y dos en reclusión. El fallo fue apelado en 2022 y confirmado por la Suprema Corte de Justicia en 2023. Sin embargo, el deterioro progresivo de su salud ha convertido su permanencia en prisión en un drama humano: apenas puede movilizarse y depende de otro interno, Arsenio De Padua, para realizar actividades básicas.
En julio de este año, la ciudadana Ingrid Janoica se ofreció como garante para solicitar la variación de la condena, pero el juez de Ejecución de la Pena, Richard Fidel Aquino Natera, rechazó la petición. El abogado defensor, Henry López Reyes, cuestionó la decisión, alegando que no se valoró adecuadamente el presupuesto presentado por la garante, lo que podría constituir una irregularidad procesal.
El caso, difundido por el programa televisivo «El Show del Mediodía», ha generado indignación en la comunidad y entre juristas, quienes consideran desproporcionada la sanción aplicada a un anciano enfermo por un hecho que no dejó víctimas fatales. Su sobrina, Iris Yomairis Ortiz, asegura que, pese a sus lapsos de lucidez, su comportamiento dentro del penal ha sido ejemplar.
La defensa sostiene que existen indicios de un trato desfavorable hacia Epifanio Castro y planea insistir en la variación de la medida. Vecinos y familiares, por su parte, califican de inhumano mantenerlo en prisión bajo esas condiciones. Incluso algunos han vinculado el desenlace del caso con un supuesto parentesco entre la jueza y la parte contraria, aunque no existe evidencia que respalde esa versión.
