El expresidente de la República, Hipólito Mejía, recordó su última conversación con el miembro fundador del Partido Revolucionario Moderno, Ramón Alburquerque, ocurrida aproximadamente diez días antes de su fallecimiento. Según Mejía, el dirigente político se mostró animado y consciente, a pesar de enfrentar lo que él calificó como “una enfermedad maldita” que finalmente terminó con su vida.

Durante el acto fúnebre, Mejía destacó las cualidades personales de Alburquerque, describiéndolo como un hombre íntegro, transparente y un líder político de gran valor. El expresidente resaltó su compromiso con la política y la responsabilidad con la que asumió cada función a lo largo de su carrera.

Mejía también recordó los años de trabajo conjunto con Alburquerque, subrayando el respaldo que él y otros compañeros brindaron cuando asumió la presidencia del partido. Señaló que su conocimiento, capacidad y experiencia lo hacían la persona idónea para liderar la organización política.

Los restos del expresidente del Senado se encuentran expuestos en la Funeraria Memorial, ubicada en la avenida 27 de Febrero, casi esquina Núñez de Cáceres, desde las 9:00 de la mañana. Mejía insistió en que la trayectoria de Alburquerque deja una huella política importante que debe ser recordada y valorada por la ciudadanía.

En respuesta a preguntas sobre por qué Alburquerque no ocupó mayores cargos públicos a pesar de su experiencia y brillantez, Mejía indicó que en política no siempre se tienen todas las oportunidades, y que cada persona aporta desde su lugar. Resaltó que su amigo ejerció sus roles con solvencia y contribuyó de manera significativa al país.