El grupo islamista Hamás ha reivindicado la responsabilidad del ataque a tiros ocurrido en Jerusalén, donde tres ciudadanos israelíes perdieron la vida. Hamás afirmó que el ataque fue en represalia por la muerte de dos niños palestinos en Cisjordania debido a disparos israelíes y por las más de 15,000 víctimas en Gaza durante el conflicto actual.

En un comunicado, Hamás felicitó la operación en Jerusalén y llamó a una escalada de la resistencia. El grupo destacó que el ataque fue una respuesta natural a los crímenes de la ocupación israelí, incluyendo masacres en Gaza, el asesinato de niños en Yenín y las violaciones a prisioneros palestinos.

Los atacantes, identificados como los hermanos Murad Nimr e Ibrahim Nimr, fueron abatidos por civiles armados después de abrir fuego contra civiles en una parada de autobús.

Tres personas murieron y seis resultaron heridas en el ataque. Hamás lamentó la muerte de los atacantes, identificándolos como miembros de su brazo armado, las Brigadas Al Qasam. La tensión en la región ha aumentado, y el ataque plantea preocupaciones sobre la escalada de la violencia entre Israel y grupos palestinos.