CALIFORNIA.- Google enfrenta cuestionamientos tras enviar correos electrónicos directamente a niños próximos a cumplir 13 años, informándoles que pueden actualizar su cuenta y eliminar la supervisión parental configurada mediante Family Link, sin requerir consentimiento de los padres.

La situación fue expuesta por Melissa McKay, presidente del Instituto para la Niñez Digital (Digital Childhood Institute), quien compartió capturas del mensaje recibido por su hijo menor. El correo, dirigido de forma personalizada, señalaba que al cumplir 13 años —o la edad mínima establecida según el país— el menor podría acceder a más aplicaciones y servicios, así como personalizar su cuenta.

El mensaje también explica que, una vez alcanzada esa edad, los adolescentes podían decidir detener la supervisión, lo que implica que los padres pierden el control sobre límites de tiempo, aprobación de aplicaciones y monitoreo en Google Play.

McKay calificó la práctica como “represiva” y afirmó que se trata de una estrategia predatoria, al presentar a los padres como un obstáculo temporal y posicionar a las plataformas digitales como reemplazo. La política se apoya en normativas como la COPPA, que fija los 13 años como umbral para el consentimiento digital independiente.

El caso se viralizó en redes sociales y generó críticas generalizadas. Posteriormente, Google anunció un ajuste en su política: ahora exigirá permiso parental explícito para que los menores puedan desactivar la supervisión al cumplir 13 años.

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