Ante la amplia repercusión generada por el traspaso del Centro de Atención Integral a la Discapacidad (CAID) al Ministerio de Educación (Minerd), el presidente Luis Abinader y el presidente del Consejo Directivo, padre Jorge William Hernández Díaz, han explicado las razones detrás de esta decisión.
A través del decreto número 456-23, el presidente transfirió el CAID al Minerd con el objetivo de responder a las demandas de las familias que buscan eliminar obstáculos para la integración social y educativa de sus hijos con discapacidad.
Durante una entrevista, Abinader mencionó que al desmantelar el despacho de la primera dama, se optó por trasladarlo al Ministerio de Salud Pública como una unidad desconcentrada, ya que su presupuesto era significativamente alto. Bajo el presupuesto del Ministerio de Salud, el CAID alcanzó su capacidad máxima, lo que también influyó en su traslado al Minerd.
Se consideró que, al ser considerados estudiantes preuniversitarios, era más adecuado ubicarlos en el Ministerio de Educación, aunque seguirán siendo una unidad desconcentrada y apartados de asuntos políticos.
Hernández Díaz señaló que el Ministerio de Educación cuenta con un departamento para niños con necesidades especiales y enfatizó la necesidad de expandir los centros CAID a zonas rurales.
El CAID está evolucionando hacia un enfoque biopsicosocial con la colaboración del Ministerio de Educación, y se están capacitando las Escuelas Fe y Alegría para atender a niños con discapacidad.
Se proyectan cinco Unidades de Intervención Terapéutica Territorial (UITT) que ofrecerán atención terapéutica y psicoeducación a familias y miembros de la sociedad.
A pesar de que el departamento psicosocial y de diagnóstico no tienen niños en lista de espera, hay alrededor de 1,400 niños que requieren atención terapéutica integral y están esperando por un espacio.
Los CAID son centros que brindan atención a niños menores de 12 años con trastorno del espectro autista (TEA), parálisis cerebral (PC) o síndrome de Down.
