La disputa legal entre el Gobierno de Donald Trump y la Universidad de Harvard sumó un nuevo capítulo este viernes, con la presentación de una demanda federal en Boston que acusa a la institución de discriminar a estudiantes judíos e israelíes.

Según la querella, tras los ataques de Hamás contra Israel en octubre de 2023, los alumnos fueron víctimas de acoso y agresiones físicas en un entorno académico hostil que Harvard habría permitido. El documento también señala las protestas propalestinas ocurridas en el campus durante 2023 y 2024, incluyendo ocupaciones de bibliotecas y un campamento que permaneció activo por veinte días.

La administración republicana sostiene que la universidad no aplicó sus propias normas ni sancionó a los estudiantes responsables, y busca que se restituyan miles de millones de dólares en subvenciones federales, alegando incumplimiento del Título VI de la Ley de Derechos Civiles.

Este nuevo litigio se suma a otros procesos abiertos contra Harvard, luego de que en febrero de 2025 el Gobierno congelara más de 2,000 millones de dólares en fondos federales por supuestas políticas antisemitas, medida que fue suspendida por una jueza tras una contrademanda de la institución.

Harvard no es la única universidad señalada: el mes pasado, el Departamento de Justicia también demandó a la UCLA por presuntamente permitir actos antisemitas y desatender denuncias de empleados judíos e israelíes.