La Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas) anunció este domingo que aceptó la mediación del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) y de Pro Consumidor para buscar una solución al conflicto generado por los altos costos de las transacciones electrónicas en las estaciones de combustibles.
El gremio, que agrupa a más de 780 estaciones en todo el país, había advertido que retiraría los equipos de pago automático (verifone) debido a los reducidos márgenes de ganancia que reciben sus afiliados. Según explicó su presidente, Juan Elías Pérez, actualmente los detallistas pagan alrededor de siete pesos por cada galón vendido mediante tarjetas de crédito, lo que representa cerca del 27 % de la ganancia bruta.
Como alternativa, Anadegas propone establecer una tarifa fija de 30 centavos por galón en las operaciones electrónicas y solicitó la participación de la Superintendencia de Bancos en las conversaciones, al considerar que puede aportar a una salida definitiva.
El director de Pro Consumidor, Eddy Alcántara, convocó a una reunión para el próximo martes, en la que se espera alcanzar un acuerdo entre las partes. Mientras tanto, el gremio instruyó a sus asociados a mantener el servicio de pago con tarjetas, aunque advirtió que, si no se logra consenso, la suspensión se aplicaría de manera simultánea en todas las estaciones afiliadas.
