Aviadores de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, pertenecientes al 921.º Escuadrón de Respuesta a Contingencias y al 621.º Ala de Respuesta a Contingencias, realizaron operaciones para la habilitación de una base aérea provisional en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA), específicamente en la pista 17-35.
La información fue divulgada a través de la red social X por Carter Johnston (@CJohnston), corresponsal en Norteamérica y colaborador de Naval News, quien compartió imágenes y detalles de los trabajos desarrollados en territorio dominicano.

Según lo publicado, el 921.º Escuadrón de Respuesta a Contingencias tiene como misión principal la apertura y puesta en funcionamiento inicial de bases aéreas en entornos austeros, con capacidad para evaluar, acondicionar y operar aeródromos en períodos reducidos de tiempo, facilitando el despliegue de aeronaves, personal y carga.
De manera complementaria, el 621.º Ala de Respuesta a Contingencias aportó capacidades especializadas en meteorología, seguridad, logística y control del tránsito aéreo. Esta unidad forma parte del Comando de Movilidad Aérea de los Estados Unidos y se caracteriza por su enfoque en operaciones de respuesta rápida y movilidad expedicionaria.
De acuerdo con la información difundida, entre el 4 y el 9 de diciembre, personal de ambas unidades trabajó de forma conjunta en la habilitación y puesta en operación de la base provisional instalada en el AILA.
Hasta el momento, 10 aeronaves de transporte estratégico C-17 Globemaster III permanecen en la base, operando en apoyo a la Operación Southern Spear, bajo la dirección del Comando Sur de los Estados Unidos.
Información oficial de la Fuerza Aérea estadounidense señala que los despliegues militares en el Caribe respaldan misiones alineadas con directrices del Departamento de Defensa y prioridades presidenciales orientadas a interrumpir el tráfico ilícito de drogas y proteger el territorio estadounidense.
El 621.º Ala de Respuesta a Contingencias, con sede principal en la Base Aérea McGuire, en Nueva Jersey, cuenta con aproximadamente 1,500 efectivos militares y civiles, con experiencia en operaciones militares, humanitarias y de respuesta a emergencias.
