Una frase que debía formar parte de una conversación con una herramienta de inteligencia artificial terminó impresa en un libro de Derecho Penal publicado en Perú, provocando cuestionamientos sobre el uso de estas tecnologías en la producción académica.

El caso involucra a los abogados Luis Paredes Tejada y Brandon Mori Ramírez, autores de Teoría del delito: Análisis normativo, doctrinario y jurisprudencial, una obra de 624 páginas publicada por la editorial Grijley en junio de 2026.

Los comentarios comenzaron después de que circulara en redes sociales una fotografía de una página del libro correspondiente al apartado dedicado a la tentativa del delito. En el texto apareció una instrucción propia de una interacción con inteligencia artificial, dejando en evidencia que parte del contenido generado durante el proceso de elaboración no fue eliminado antes de que la obra llegara a imprenta.

Ante la difusión de la imagen, los autores reconocieron haber utilizado inteligencia artificial como herramienta de apoyo para organizar y desarrollar ideas que, según explicaron, eran propias. No obstante, admitieron que esa sección no fue sometida a la revisión final necesaria y asumieron lo ocurrido como un error durante el proceso de edición.

El episodio ha generado discusión en torno al límite entre utilizar la inteligencia artificial como herramienta de apoyo y delegar en ella parte del proceso intelectual de una obra académica.

El libro aborda la teoría del delito a partir del análisis de la legislación, la doctrina y la jurisprudencia peruana, y está dirigido a estudiantes, abogados y otros profesionales vinculados al Derecho Penal.

El caso también deja una particular lección sobre el proceso editorial; una herramienta utilizada como apoyo puede pasar inadvertida durante la revisión y terminar formando parte del contenido publicado si no existe una verificación final rigurosa.