La partida de Eric Dane, el pasado 19 de febrero, dejó un vacío entre sus seguidores y en toda una generación que lo convirtió en ícono televisivo gracias a su papel en «Grey’s Anatomy». Sin embargo, el actor quiso dejar algo más que recuerdos: un mensaje íntimo y definitivo para sus hijas, Billie y Georgia.
Ese testimonio forma parte de la serie documental Famous Last Words de Netflix, estrenada apenas dos días después de su muerte. El formato recoge entrevistas grabadas en vida, pero concebidas para emitirse solo tras el fallecimiento de sus protagonistas. En el caso de Dane, la conversación se realizó en noviembre, meses después de que hiciera público su diagnóstico de esclerosis lateral amiotrófica (ELA).
Durante casi una hora, el actor repasó su carrera, su relación con Rebecca Gayheart y las batallas personales que enfrentó. Pero el momento más conmovedor llegó cuando la cámara se quedó a solas con él. Mirando directo al objetivo, Dane habló a sus hijas de los días felices en las playas de Santa Mónica, Hawái y México, de juegos en el océano y de recuerdos que definió como «el cielo». Reconoció errores, pero insistió en que siempre intentó ser mejor.
En esa despedida, les dejó cuatro lecciones: vivir el presente, enamorarse de lo que da sentido a la vida, elegir bien a los amigos y resistir con dignidad. El cierre fue tan sencillo como devastador: «Billie y Georgia, son mi corazón. Son mi todo. Buenas noches. Las amo. Esas son mis últimas palabras».
Más allá de su legado en la televisión, Dane quiso asegurarse de que sus hijas tuvieran un recuerdo imborrable: su voz, su mirada y un mensaje de amor eterno.
