Joneivi Núñez, de 32 años, falleció hace diez días, pero sus familiares en Boca Chica han optado por no darle una sepultura cristiana, sosteniendo la esperanza de que resucitará.
Aunque aseguran que su cuerpo permanece intacto, las moscas han comenzado a rodear sus restos, cubiertos por una sábana, y han surgido quejas respecto a la insalubridad y posibles riesgos de enfermedades asociadas con la descomposición.
El cuerpo inerte de Joneivi sigue resguardado dentro de la vivienda de su familia, quienes profesan una fe cristiana y continúan esperando un milagro que le devuelva la vida. Esta decisión ha generado preocupaciones entre la comunidad y autoridades locales, quienes buscan abordar la situación desde el punto de vista de la salud pública y el respeto a las normas funerarias.
