Familiares de Isauly Martínez, de 26 años, están desesperados por encontrar a sus ser querido luego de que la inundación del río fula la noche del martes dejara cuatro personas muertas y unas siete desaparecidas.

Explicaron que, aunque sabían que había pocas posibilidades de que sobreviviera, «la fe era lo último que se podía perder».

El Servicio de Protección Civil reinició en la mañana del viernes la búsqueda para dar con el paradero de otros ciudadanos que fueron arrastrados por las inundaciones mientras disfrutaban del ambiente de bebidas y música.