SANTO DOMINGO.- En la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) de República Dominicana se encuentran registrados más de 533 mil comprobantes digitales bajo el esquema de Facturación Electrónica, un sistema que permite el intercambio de comprobantes electrónicos (e-CF) como lo establece la Ley 32-23.

Esta normativa, que entró en vigor el 16 de mayo de 2023, define plazos de cumplimiento específicos según el tipo de contribuyente. Para los grandes contribuyentes, los períodos de adecuación comenzaron tras los primeros doce meses de promulgación y finalizaron el 15 de mayo de 2024.

En cambio, las pequeñas y medianas empresas (Pymes) tienen un plazo de 24 meses, hasta el 15 de mayo de 2025, mientras que las microempresas y otros no clasificados cuentan con 36 meses, hasta el 15 de mayo de 2026.

Qué es la facturación electrónica

La Facturación Electrónica es un mecanismo que permite a las empresas emitir facturas en formato digital estandarizado, lo cual aumenta la seguridad y la integridad de los datos. La DGII, a través de su portal web, ofrece herramientas como un facturador gratuito que facilita la emisión de comprobantes electrónicos.

También se disponen de otros recursos tecnológicos que ayudan a las personas físicas, profesionales liberales, y pequeñas empresas (Mipymes) a familiarizarse y cumplir con esta modalidad digital previa autorización de la DGII.

Este sistema presenta varias ventajas, entre ellas la reducción de costos de impresión y almacenamiento físico, beneficios ambientales, optimización y automatización de procesos administrativos, y una mayor facilidad para cumplir con las obligaciones fiscales.

Asimismo, fomenta una competencia más justa, brinda seguridad jurídica, y permite un control más preciso y trazabilidad de la información. Estos factores han hecho que la facturación electrónica sea un estándar en la región, como destaca el estudio “Evolución Tecnológica Facturación Electrónica y su Adopción en Latinoamérica”, publicado por el portal Alegra.com.

Según el informe, más del 80% de los países latinoamericanos ya implementan este tipo de facturación, siendo obligatoria en el 56% de los casos y voluntaria en el 36%.

Para incentivar la transición hacia la facturación electrónica, la ley otorga a los contribuyentes créditos fiscales. Estos incentivos van desde RD$300,000 para las grandes Pymes hasta RD$25,000 para las microempresas y contribuyentes no clasificados, ofreciendo un beneficio económico que puede aplicarse en las obligaciones fiscales del mismo año.

República Dominicana, en 2024, se unió al grupo de países que implementan la facturación electrónica de manera obligatoria para los grandes contribuyentes, consolidándose como el decimoséptimo país latinoamericano en adoptar este modelo. Actualmente, la DGII reporta la inscripción de 2,035 emisores electrónicos. Este avance subraya el compromiso del país con la modernización de su sistema fiscal, facilitando la planificación y el acompañamiento a los contribuyentes en el proceso de adaptación a la normativa.