El pasado 21 de noviembre, la Dirección Regional de Educación 08, en Santiago, emitió un nuevo protocolo para la organización de actividades y salidas escolares. La medida surge tras la tragedia ocurrida el 14 de noviembre, cuando la niña Stephora Anne-Mircie Joseph, de 11 años, falleció por ahogamiento durante una excursión.
El documento establece una serie de requisitos que los centros educativos deberán cumplir antes de autorizar cualquier salida fuera del plantel, con el propósito de reforzar la seguridad y evitar incidentes similares.
Entre las disposiciones se indica que las excursiones deben estar incluidas en el Plan Anual de clases o definirse al inicio del semestre. Además, las solicitudes deberán enviarse al Distrito Educativo con al menos 45 días de anticipación, para su evaluación y posterior aprobación por la regional.
El protocolo también exige que los padres o tutores reciban información completa sobre la actividad con un mínimo de 21 días de antelación, incluyendo transporte, horarios, costos y condiciones generales. La autorización deberá ser firmada por los padres, y sin esa firma ningún estudiante podrá participar.
En cuanto a seguridad, se prohíbe el uso de hookahs, vapers, cigarrillos, alcohol, armas blancas o sustancias ilícitas durante las actividades. Asimismo, se limita la música inapropiada en el transporte y se obliga a los centros a contar con un botiquín de primeros auxilios y un registro actualizado de contactos de emergencia.
El reglamento también establece que los estudiantes no podrán separarse del grupo y restringe las visitas a ríos, playas o piscinas, salvo que estén contempladas en la guía pedagógica y bajo estricta supervisión. No obstante, aclara que en la mayoría de los casos estos lugares “quedan estrictamente prohibidos”.
Para aprobar una salida escolar, será obligatorio presentar documentos como la descripción de la actividad, la autorización de la Asociación de Padres, Madres y Amigos de la Escuela (APMAE), la solicitud formal enviada a la regional y la guía pedagógica correspondiente.
Asimismo, se deberá incluir la comunicación oficial dirigida a los padres con la información básica de la excursión. Con la puesta en marcha de este protocolo, las autoridades buscan reforzar el control y garantizar que las futuras salidas escolares se desarrollen bajo requisitos más estrictos, priorizando la seguridad de los estudiantes.
