El 50 por ciento de los trabajadores que recurren a servicios de psicología lo hace por problemas relacionados con el estrés laboral, revela el informe Radiografía de la Salud Mental en el Entorno Laboral, elaborado por Savia, la plataforma de salud digital para empresas de MAPFRE.
El estudio, basado en análisis de conversación digital, encuestas y entrevistas a profesionales de Recursos Humanos, destaca que la salud mental se ha consolidado como un eje central para empleados y compañías, con un impacto directo en la productividad y la retención de talento. Entre los trabajadores que consideran importante que su empresa ofrezca servicios de bienestar, un 56% muestra interés en acceder a asistencia psicológica.
Entre quienes no disponen de estos beneficios, el 68% los percibe como relevantes y el 48% los considera un incentivo para cambiar de empleo. Para quienes sí cuentan con estos servicios, el 67% los valora al evaluar ofertas laborales, cifra que asciende al 90% entre quienes han utilizado atención psicológica.
Pedro Díaz Yuste, CEO de Savia, aseguró que “la salud mental es esencial para el bienestar de los trabajadores y el desarrollo de las empresas. Ofrecer servicios adaptados mejora la calidad de vida y fortalece la productividad y la retención del talento”.
El informe también resalta la relevancia del tema en redes sociales
En 2025, se registraron más de un millón de menciones, con un alcance superior a 500 millones de cuentas. El 59% de estas menciones se relaciona con el estrés laboral, y los temas más frecuentes incluyen conciliación, despidos, exigencias laborales y ansiedad.
La conversación digital sobre salud mental es transversal a todas las generaciones: Generación Z (25%), Millennials (23%), Generación X (28%) y Baby Boomers (24%). Sin embargo, cada grupo presenta intereses específicos según su etapa laboral.
Casi la mitad de los usuarios de servicios psicológicos considera que esta atención es imprescindible para desempeñar su trabajo, mientras que más del 75% opina que ofrecer estos servicios reduce las bajas laborales y mejora el clima organizacional, la productividad y la retención de talento.
