Lo que comenzó como una noche mágica de música y luces en el Gillette Stadium terminó en un escándalo viral que sacudió tanto a las redes sociales como al mundo empresarial. El concierto de Coldplay del 16 de julio se convirtió en escenario de una revelación incómoda: Andy Byron, CEO de la firma tecnológica Astronomer, fue captado en la «kiss-cam» abrazando de forma comprometedora a Kristin Cabot, jefa de Recursos Humanos de la misma empresa.
La escena, que provocó un comentario en tono de broma por parte del propio Chris Martin —«O tienen una aventura o son muy tímidos»—, fue grabada y compartida por asistentes al evento, volviéndose viral en cuestión de horas.
Reacción de Megan Kerrigan Byron
La mayor repercusión no vino desde la empresa, sino desde el entorno personal de Byron. Su esposa, Megan Kerrigan Byron, no tardó en responder públicamente al escándalo. En un gesto simbólico pero claro, eliminó el apellido “Byron” de sus perfiles en redes sociales y cerró su cuenta de Facebook, lo que fue interpretado por muchos como una señal de ruptura o distanciamiento frente al episodio.
En redes, miles de usuarios expresaron su apoyo a Megan, elogiando su dignidad y la contundencia de su reacción. Algunos incluso le recomendaron “tomar todo lo que pueda” en caso de que decida iniciar un proceso de divorcio.
Disculpas mediante un supuesto comunicado
Pocas horas después de que el video se hiciera viral, comenzó a circular un supuesto comunicado de Andy Byron en el que pedía disculpas a su esposa y familia: «Me estoy tomando un tiempo para reflexionar. Solicito privacidad mientras abordo este proceso», decía el texto. Sin embargo, la autenticidad del mensaje fue rápidamente desmentida.
Diversos medios, confirmaron que el comunicado no fue emitido por Byron ni por Astronomer, sino que se trató de una publicación apócrifa difundida por cuentas satíricas. Hasta el momento, ni Byron ni Cabot han emitido declaraciones oficiales.
Repercusiones y silencio corporativo
Desde Astronomer, la compañía que lidera Byron, no se ha ofrecido ninguna postura institucional, pese a que el involucramiento directo de su CEO y de la directora de RH podría desencadenar conflictos internos y éticos.
Los expertos advierten que el escándalo podría tener consecuencias legales si Megan Kerrigan opta por el divorcio, además de posibles cuestionamientos sobre el ambiente laboral y el cumplimiento de normativas de gobernanza empresarial dentro de Astronomer.
