En las últimas 24 horas, los ataques aéreos de Israel han provocado al menos 81 muertes en la Franja de Gaza, lo que eleva el número total de fallecidos desde el inicio del conflicto a más de 32,400, según cifras proporcionadas por el Ministerio de Sanidad, que está bajo el control de Hamás.
Del total de víctimas, el 72% son mujeres y niños, y el número de heridos durante casi seis meses de guerra alcanza los 74,787, con 93 nuevas víctimas registradas en el último día.
Durante la mañana de hoy, el Ministerio de Sanidad de Gaza reportó la muerte de al menos 18 palestinos más después de que la ayuda humanitaria lanzada por aire cayera de manera incorrecta al mar, lo que provocó que 12 personas se ahogaran y otras 6 murieran asfixiadas en una estampida en la costa.
Por otro lado, la agencia oficial palestina Wafa informó sobre la muerte de treinta palestinos tras un bombardeo israelí contra una casa familiar cerca del complejo médico Al Shifa, que sigue bajo asedio israelí desde hace nueve días consecutivos.
El Ejército israelí afirma que sus operaciones militares dentro del complejo médico no van dirigidas contra civiles, sino contra «terroristas», y asegura haber matado a unos 170 de ellos e interrogado a unos 800 sospechosos, la mayoría afiliados a Hamás y la Yihad Islámica.
Mientras tanto, en Rafah, en el extremo sur del enclave, los bombardeos israelíes continúan impactando, según informes de Wafa, mientras la comunidad internacional y los civiles temen un posible asalto de las tropas israelíes en cualquier momento.
El Ministerio de Sanidad de Gaza señala que las cifras reportadas no reflejan la totalidad de la realidad en el enclave, ya que estiman que al menos 7,000 personas están atrapadas bajo los escombros, donde los equipos de rescate y las ambulancias no pueden llegar debido a la intensidad de los bombardeos o la falta de localización precisa.
