El presidente Luis Abinader promulgó el Decreto 502-26, mediante el cual el Gobierno establece un procedimiento para prevenir el ingreso al país de mercancías elaboradas, total o parcialmente, mediante trabajo forzoso. La medida fue anunciada pocas horas antes de que Estados Unidos comenzara a aplicar un arancel de 12.5 % a las importaciones procedentes de República Dominicana por considerar insuficientes los controles en esta materia.
La nueva disposición faculta a la Dirección General de Aduanas (DGA) para investigar, retener e impedir la importación de productos sobre los que existan indicios de haber sido fabricados con trabajo forzoso. Asimismo, el Ministerio de Trabajo asumirá la evaluación técnica de los casos y los importadores deberán suministrar información sobre sus cadenas de suministro cuando sea requerida.
Según el Gobierno, el decreto busca fortalecer el marco legal dominicano, proteger los derechos humanos y cumplir con los compromisos internacionales asumidos por el país en materia laboral y comercial. Además, las medidas podrán aplicarse incluso a mercancías que ya estén en tránsito o en procesos aduaneros antes de su ingreso definitivo al territorio nacional.
La decisión se produce en un contexto en el que Estados Unidos sustituyó su arancel temporal del 10 % por un nuevo esquema de gravámenes de 10 % y 12.5 % para países que, a su juicio, no cuentan con mecanismos suficientes para impedir el comercio de bienes vinculados al trabajo forzoso. República Dominicana fue incluida entre las naciones sujetas a la tasa de 12.5 %, la más alta dentro de este programa.
