Una investigación ordenada por el gobierno británico ha revelado graves deficiencias en hospitales donde un electricista condenado por homicidio pudo tener relaciones sexuales con al menos un centenar de cadáveres durante 15 años sin ser detectado.

David Fuller, el electricista en cuestión, fue vinculado mediante análisis de ADN al asesinato de dos mujeres en 2020, y se descubrieron millones de imágenes de abusos sexuales en su casa, incluyendo videos en los que tenía relaciones con cadáveres de mujeres y niñas en las morgues de dos hospitales del sureste de Inglaterra donde trabajaba.

El informe de 308 páginas destaca deficiencias en la gestión, gobernanza, regulación y procesos, así como una falta persistente de curiosidad que permitieron que estos crímenes ocurrieran. Fuller cumple prisión perpetua sin posibilidad de libertad condicional por los homicidios y una pena adicional de 12 años por los casos de necrofilia.