Tras una larga disputa teológica, el Vaticano, concluyó que la Virgen María no puede ser llamada «corredentora» y no puede compartir con Jesús la potestad de salvar a la humanidad del pecado, por lo que no se proclamará un nuevo dogma.

El cardenal argentino Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio de la Doctrina de la Fe, presentó este martes un documento de más de 50 páginas titulado «Mater Populi Fidelis», en el que se repasa los varios títulos con los que se puede hablar de María y en el que deja claro que no se puede definir como «redentora» o «mediadora» que concede gracias.

En el texto se explica que al tomar en cuenta la necesidad de explicar el papel subordinado de María a Cristo en la obra de la Redención, no es oportuno usar el título de «corredentora», para definir la acción de la Virgen, ya que con ese título se corre el riesgo de «oscurecer la única mediación salvífica de Cristo», por lo que puede generar confusión.

Además, aclara que no es posible hablar de otra mediación en la gracia que no sea la del «Hijo de Dios encarnado», por lo que no se puede hablar de María como «mediadora» para alcanzar la salvación. El texto también detalla que la Virgen María no concede gracias, sino que a través de su «protección maternal» ayuda, de diversas maneras, «a disponernos a la vida de la gracia que solamente el Señor puede infundir en nosotros».