Un juez canadiense dictaminó que el emoticón «Thumbs»👍 es una forma adecuada de firmar contratos, en un fallo histórico sobre el impacto de la tecnología en la comunicación y sus implicaciones legales.

Emoji fue uno de los protagonistas del conflicto entre un agricultor y un comprador de lino por incumplimiento de contrato durante una demanda en el Tribunal de la Corona de Saskatchewan en Canadá.

El comprador envió un documento de compra de lavandería con el texto «confirmar contrato de lavandería» por SMS. En respuesta, el granjero usó una imagen de un pulgar hacia arriba.

Sin embargo, el ganadero aseguró que su intención era simplemente confirmar la recepción del mensaje, mientras que el comprador interpretó los emoticonos como una señal de aceptación del contrato.

El juez canadiense Timothy Keen, quien escuchó el caso, argumentó que el emoticón «Thumbs» 👍es una forma de firma poco convencional.