Las estadísticas más recientes del Sistema de Registro Nominal de Atención Integral (SIRNAI) revelan que, de los 81,364 pacientes con VIH registrados en los Servicios de Atención Integral (SAI), 21,600 son ciudadanos haitianos, lo que equivale al 26.55 % del total.

El informe, correspondiente a junio de 2026, confirma además que los haitianos concentran el 96.6 % de todos los pacientes extranjeros con VIH en el país, muy por encima de otras nacionalidades como la venezolana, que apenas suma 448 casos.

La realidad se conoce en un contexto marcado por otro desafío: más de 22 mil pacientes aparecen actualmente inactivos en tratamiento, lo que refleja las dificultades del sistema sanitario para garantizar la permanencia en la terapia antirretroviral.

La región Ozama, que incluye el Gran Santo Domingo, concentra la mayor cantidad de pacientes registrados con el virus: 35,644 en total. También lidera las cifras de abandono, con más de 10,700 personas que han dejado de recibir tratamiento, lo que representa el 30 % de los casos de la zona.

Especialistas advierten que la continuidad del tratamiento es clave para controlar la epidemia, ya que los medicamentos antirretrovirales permiten reducir la carga viral, mejorar la calidad de vida y disminuir el riesgo de transmisión. Sin embargo, factores como el estigma social, las dificultades económicas y la falta de adherencia sostenida siguen siendo obstáculos para miles de pacientes.

La presencia de ciudadanos haitianos en el sistema de salud dominicano ha sido documentada durante años por organismos nacionales e internacionales, en un contexto de movilidad constante entre ambos países. Para los expertos, garantizar acceso igualitario al diagnóstico y tratamiento, sin importar la nacionalidad, es esencial para frenar la expansión del virus.