ECUADOR.- Las Fuerzas Armadas de Ecuador destruyeron este jueves 21 200 armas, municiones y accesorios incautados al crimen organizado, en su mayoría redes vinculadas al narcotráfico, en un acto realizado en Guayaquil, ciudad que se ha convertido en epicentro de la violencia en el país.
La operación militar se efectuó en los hornos de una empresa de acero al sur de Guayaquil, donde fueron fundidas 1 642 armas de fuego letales, 117 armas no letales, 18 602 municiones mortíferas, 429 no letales y 410 accesorios.
El contralmirante Marco Rocafuerte, director de Logística del Comando Conjunto, detalló que aproximadamente el 70 % del material destruido fue decomisado en operativos conjuntos realizados contra bandas como Los Choneros, Los Chone Killers y Los Lobos.
Este decomiso supera ampliamente los 6 800 elementos destruidos en el primer semestre de 2025.
Violencia sin freno
Ecuador enfrenta una crisis de seguridad sin precedentes. Solo en la primera mitad de 2025, se documentaron 4 619 homicidios, un crecimiento del 47 % frente al mismo período del año anterior.
El presidente Daniel Noboa declaró en enero de 2024 un “conflicto armado interno” frente a estas redes criminales, ahora catalogadas como terroristas, e implementó medidas extraordinarias que incluyen la militarización de cárceles y zonas afectadas.
Destino del arsenal incautado
Rocafuerte explicó que el material que cumple con “ciertas características de calibre y cadencia de tiro” puede ser reorientado a unidades especiales de las Fuerzas Armadas o la Policía Nacional. El resto es destruido.
El acto de destrucción simboliza una respuesta radical del Estado ecuatoriano al flagelo del tráfico de armas y a la violencia creciente. Sin embargo, expertos advierten que esta medida, si bien importante, deberá ser acompañada de reformas profundas en justicia, control fronterizo y prevención para ser verdaderamente eficaz.
