INGLATERRA.- Nicholas Sutton, propietario de Lock House, una mansión en West Sussex que Adele alquiló durante seis meses en 2012, enfrenta dificultades para vender la propiedad debido a comentarios de la cantante que sugieren que la casa está embrujada.
En una entrevista con CBS en 2012, Adele describió la mansión como «bastante aterradora», lo que llevó a especulaciones sobre fenómenos paranormales en la prensa británica.
Desde entonces, Sutton ha intentado vender la mansión, valorada en aproximadamente 7,4 millones de dólares, sin éxito. A pesar de esfuerzos de marketing que incluyeron anuncios en Country Life y otros medios, solo recibió una oferta en 2020, que fue retirada cuando el comprador se enteró de la supuesta reputación embrujada de la casa.
Construida a principios del siglo XX, Lock House es una propiedad catalogada de Grado II que cuenta con diez habitaciones, amplios terrenos, una piscina y una cancha de tenis. En la década de 1970, funcionó como convento, y durante la estancia de Adele, la cantante mencionó que escuchaba ruidos extraños que le causaban inquietud, lo que la llevó a contratar un guardaespaldas para sentirse más segura.
Ante la imposibilidad de vender la mansión, Sutton ha solicitado permiso al consejo del distrito de Horsham para dividir la propiedad en tres casas y una cabaña, con el objetivo de hacerla más atractiva para los compradores y preservar su valor histórico. Anteriormente, una propuesta para convertir la mansión en cinco apartamentos fue rechazada.
Esta situación pone de relieve cómo los comentarios de una celebridad pueden influir en la percepción pública de una propiedad y afectar su valor en el mercado inmobiliario.
