Santo Domingo, 7SEGUNDOS. – En una entrevista para 7SEGUNDOS, el Dr. Luis Cruz, defendió el principio ético de la medicina al afirmar que ningún paciente debe ser rechazado en un centro de salud, sin importar su nacionalidad o estatus migratorio. “Soy pro dominicano y apoyo que se respeten nuestras fronteras, y apoyo que los extranjeros ilegales no pueden estar aquí, pero por encima de todo soy médico, y a todo paciente que me llegue lo atiendo por encima de todo”, expresó.
En medio del debate sobre la atención médica a inmigrantes ilegales, particularmente mujeres haitianas embarazadas, el galeno respaldó la política del presidente Luis Abinader, quien ordenó entregar a Migración a las parturientas extranjeras sin estatus legal después de recibir atención en los hospitales públicos.
“No es que ella llega y se le monta en un transporte de una vez. El presidente fue claro: primero se les va a dar las atenciones médicas, se le va a estabilizar y luego se aplican las leyes migratorias. Estoy de acuerdo con eso«.
Riesgos y consecuencias sanitarias
Cruz advirtió que las parturientas no asisten a las citas periódicas por miedo y porque tampoco tienen la cultura de asistir a revisiones. Por ende, los médicos deben arriesgarse sin saber en qué condiciones viene el bebé o si la embarazada tiene alguna enfermedad que pueda trasmitir. “Como médicos, muchas veces trabajamos a ciegas, sin saber si tienen alguna enfermedad transmisible o en qué condiciones está el feto. Eso es peligroso”, alertó.
Además, recordó que los organismos internacionales evalúan los indicadores de salud maternoinfantil y que un aumento en las muertes maternas puede perjudicar la imagen del país.
“Nuestra clínica las atiende, porque es nuestro deber médico. Pero si migración quiere tener alguna interacción con alguna de las parturientas haitianas ilegales, deben hacerlo fuera de nuestras instalaciones. Porque hay un derecho y un deber que ellos deben respetar”, recalcó.
También enfatizó que las clínicas están obligadas a notificar casos cuando sea requerido, al igual que se hace en otros países como Estados Unidos. Sin embargo, dejó claro que ninguna intervención de migración debe interferir con el proceso de atención médica dentro de las instalaciones.
Aunque el doctor respalda el cumplimiento de las leyes nacionales, también defiende con firmeza el derecho universal a la atención médica, priorizando la vida y la salud del paciente por encima de su estatus legal. Esta visión busca promover un sistema de salud humanitario, sin dejar de lado la responsabilidad del Estado en el manejo de sus políticas migratorias.
