Durante una rueda de prensa en la oficina Oval de la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue captado cerrando los ojos e inclinándose un poco para atrás en su silla, mientras otros funcionarios ofrecían declaraciones, lo que generó una avalancha de comentarios y especulaciones en línea.
Las imágenes, difundidas ampliamente en plataformas digitales, provocaron interpretaciones encontradas: algunos usuarios aseguraron que el mandatario se había quedado dormido, mientras otros lo atribuyeron a un instante de cansancio o distracción.
Ante la polémica, el secretario de Estado, Marco Rubio, rechazó categóricamente las insinuaciones sobre el estado físico del presidente, calificando las versiones como exageraciones de un momento aislado.
