El gobernador de Florida, el republicano Ron DeSantis, ha ordenado el despliegue de alrededor de 250 efectivos de diversas agencias de seguridad estatales en previsión de un posible aumento en la migración ilegal desde Haití hacia el estado.
DeSantis ha enviado a la costa sur y a los cayos de Florida a estos efectivos para fortalecer la seguridad ante la situación actual en Haití y la posibilidad de una mayor llegada de migrantes.
El gobernador enfatizó que Florida no permitirá la entrada de extranjeros ilegales y ha dedicado importantes recursos para combatir la llegada de embarcaciones ilegales, especialmente desde países como Haití.
Entre los efectivos desplegados se incluyen 48 agentes de la Guardia Nacional de Florida, cuatro helicópteros y 133 miembros de la Guardia Estatal de Florida.
Mientras tanto, la ONU instó a República Dominicana y otros países a respetar los derechos humanos de los haitianos que buscan una vida mejor y evitar las deportaciones forzosas.
Por otro lado, la alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, solicitó al presidente Joe Biden una coordinación multiagencia para abordar la crisis política en Haití, dada su profunda implicación para Miami-Dade, donde reside la mayor comunidad haitiana de Estados Unidos.
El Gobierno de EE.UU. espera que se nombre un nuevo primer ministro haitiano pronto, después de la dimisión del actual, Ariel Henry, quien lleva gobernando interinamente desde julio de 2021 tras el asesinato de Jovenel Moïïse. La situación política y la escalada de violencia en Haití han generado preocupación tanto a nivel nacional como internacional.
