Llega a la redacción de 7 SEGUNDOS una denuncia en la que se expone una situación que estaría afectando a pacientes con cáncer que reciben tratamiento en el Instituto Nacional del Cáncer Rosa Emilia Sánchez Pérez de Tavares (INCART) y en otros centros oncológicos del país, relacionada con la cobertura del Seguro Nacional de Salud (SENASA).

Según la información suministrada, SENASA habría dejado de cubrir el costo de la sala de aplicación de quimioterapia cuando los medicamentos provienen del Programa de Medicamentos de Alto Costo, obligando a los pacientes a asumir un pago de RD$2,300 por hora por el uso de dichas salas.

La persona denunciante, quien solicitó mantener su identidad en el anonimato por temor a represalias, explicó que esta restricción surge luego de que saliera a la luz un presunto entramado de corrupción que supera los RD$15,900 millones, caso que actualmente se encuentra en manos de la justicia y que involucra al Seguro Nacional de Salud (SENASA).

“Antes no había ningún inconveniente. Tengo años recibiendo este tratamiento y recientemente todo se ha vuelto un problema”, expresó.

Estos tratamientos oncológicos pueden extenderse hasta cuatro horas por sesión, lo que representa un gasto significativo para pacientes que ya enfrentan una elevada carga económica producto de su condición de salud.

Al intentar cuestionar el motivo de esta decisión, los pacientes aseguran que SENASA no ha ofrecido una explicación formal, limitándose a indicar que la cobertura de la sala de aplicación no procede cuando el medicamento es suministrado por el Programa de Medicamentos de Alto Costo.

SENASA en medio del escrutinio

Esta denuncia surge en medio de un clima de preocupación e indignación pública, luego de que el Ministerio Público solicitara prisión preventiva como medida de coerción contra Santiago Marcelo F. Hazim Albainy y otros implicados en un presunto entramado de corrupción que habría beneficiado indebidamente del Seguro Nacional de Salud (SENASA), en perjuicio de una institución que brinda servicios sanitarios a millones de dominicanos, especialmente a los sectores socioeconómicos más vulnerables del país.