Un video difundido en redes sociales expuso la denuncia de un ciudadano sobre la presunta proliferación de iglesias haitianas en distintas zonas del país, donde se celebran cultos en creole y que, según afirmó, serían utilizadas como refugio para migrantes en condición irregular durante operativos de la Dirección General de Migración.
La denuncia ha reavivado un debate que ha cobrado fuerza en los últimos meses, luego de que trascendiera que varias parroquias católicas han celebrado misas en creole y que congregaciones evangélicas dirigidas a la comunidad haitiana han incrementado sus servicios religiosos en distintas localidades del país.
Sobre este tema, el presidente de la Confederación Dominicana de Unidad Evangélica (CODUE), Feliciano Lacen Custodio, reconoció que la crisis que atraviesa Haití ha favorecido el crecimiento de estas congregaciones, aunque descartó calificarlas como una amenaza. En contraste, sectores nacionalistas sostienen que este fenómeno constituye una forma de penetración cultural que debería ser objeto de regulación, especialmente en las provincias fronterizas.
Por otro lado, organizaciones religiosas han denunciado que agentes de la Dirección General de Migración han realizado operativos en al menos cuatro templos evangélicos, ubicados en San José de Ocoa, Higüey, El Seibo y Puerto Plata, con el objetivo de detener a extranjeros en condición migratoria irregular durante la celebración de cultos. De acuerdo con esas denuncias, en uno de los operativos solo una decena de personas pudo demostrar que tenía su documentación en regla, mientras que el resto fue deportado.
En medio de la controversia, el Episcopado Dominicano ha abogado por el respeto a la dignidad y los derechos de los migrantes, mientras diversos sectores de la ciudadanía insisten en que las leyes migratorias deben aplicarse sin excepciones y que los templos no deben ser utilizados para evadir los controles de las autoridades. El tema vuelve a colocar sobre la mesa el debate entre la libertad religiosa, la política migratoria y la soberanía nacional.

