Mientras la Dirección de Desarrollo Social Supérate promueve programas de asistencia dirigidos a miles de familias dominicanas, puertas adentro crece el malestar entre empleados que denuncian una serie de situaciones que califican como deplorables y que, según afirman, afectan directamente sus condiciones de trabajo.

A la redacción de 7 SEGUNDOS llegan denuncias de colaboradores de la institución, quienes aseguran que los retrasos en los pagos se han convertido en una situación recurrente, generando incertidumbre económica y afectando la estabilidad de cientos de familias que dependen de esos ingresos.

Una fuente de entero crédito, la cual este medio mantiene en el anonimato por razones de seguridad, informó que las dificultades no se limitan únicamente a los retrasos salariales. Según explicó, los empleados también enfrentan problemas relacionados con el transporte institucional, condiciones inadecuadas de trabajo y la falta de mejoras salariales, situación que ha generado un creciente descontento entre el personal.

De acuerdo con las denuncias recibidas, los trabajadores llevan más de tres meses sin contar con un servicio de transporte adecuado, por lo que muchos se han visto obligados a asumir gastos adicionales para poder trasladarse a sus centros de trabajo.

Las quejas también apuntan a las condiciones físicas en las que desarrollan sus funciones. Empleados aseguran que tanto las oficinas como los vehículos utilizados para labores operativas carecen de aire acondicionado, exponiendo al personal a altas temperaturas durante extensas jornadas.

Otro de los reclamos está relacionado con la ausencia de aumentos salariales, pese al incremento sostenido del costo de vida y las responsabilidades que, según afirman, deben asumir diariamente.

«Nos exigen resultados, pero trabajamos en condiciones que no son dignas», expresó uno de los colaboradores consultados, quien solicitó mantener su identidad en reserva por temor a posibles represalias.

Otro de los puntos que genera mayor inconformidad es la no entrega de los bonos o incentivos institucionales que, según explican, estaban programados para ser otorgados en marzo, pero a la fecha de junio aún no han sido depositados ni entregados y aseguran que no han recibido ninguna explicación oficial sobre el retraso.

Una segunda fuente consultada, aseguró a 7 SEGUNDOS que gran parte de estas situaciones se han producido durante la actual gestión de Mayra Jiménez, quien asumió la dirección de Supérate en enero de 2026. Asimismo, sostuvo que esta no sería la primera denuncia pública relacionada con el funcionamiento interno de la institución bajo la actual administración.

La situación ha generado interrogantes sobre las condiciones laborales dentro de una institución cuya misión principal es contribuir al bienestar y la protección social de los sectores más vulnerables del país. Mientras que, los colaboradores consultados, hicieron una pregunta inevitable; ¿cómo puede una institución dedicada al bienestar social garantizar derechos y dignidad a los ciudadanos cuando sus propios trabajadores denuncian sentirse abandonados?

Los denunciantes consideran que la situación merece una respuesta por parte de las autoridades competentes, debido a que las dificultades señaladas impactan tanto al personal como al desarrollo de las labores diarias dentro de la entidad.