Los jardines botánicos de Kew, ubicados en Wakehurst, al sur de Inglaterra, resguardan más de 2.400 millones de semillas vitales para la salud del planeta, que van desde el gran coco de mar hasta la diminuta orquídea.
El Banco de Semillas del Milenio (MSB) se fundó en el año 2000 en la finca de Wakehurst, como el programa más grande a nivel mundial dedicado a la conservación de plantas. Alberga colecciones de 190 países y 40.020 especies, muchas de ellas provenientes de Latinoamérica.
Este tesoro natural se conserva en un sólido búnker subterráneo, equipado con cámaras de secado, procesado y frigoríficas, así como laboratorios donde trabajan los científicos de Kew.
El proceso para almacenar estas semillas comienza con su recolección por expertos en diversos países, incluyendo México, Colombia y Perú. Se seleccionan especies en peligro de extinción, endémicas y con utilidad económica para ser procesadas y resguardadas en Wakehurst.
Estas semillas son fundamentales para repoblar bosques, reintroducir especies extintas y analizar su ADN en busca de variedades resistentes al cambio climático.
El MSB desarrolla proyectos en diferentes países latinoamericanos, como México, República Dominicana, Perú, Chile y Colombia, con el objetivo de conservar la diversidad genética de vegetales y frutos utilizados en la alimentación local y global.
El cambio climático representa uno de los mayores desafíos para la conservación de estas especies, ya que afecta diversos aspectos de la planificación de proyectos de conservación. Sin embargo, el Banco de Semillas del Milenio se presenta como una inversión en el futuro del planeta y una póliza de seguros para garantizar la biodiversidad vegetal.
