Se oficializó el establecimiento de un consejo de transición en Haití el viernes pasado, con la tarea de seleccionar al próximo primer ministro y al gabinete, en un esfuerzo por calmar la situación en el país caribeño, que sigue enfrentando el control de pandillas en gran parte de la capital.
Según lo previsto en un decreto gubernamental publicado ese día, se espera que la formación del consejo resulte en la dimisión del actual primer ministro Ariel Henry, quien había prometido renunciar una vez que se estableciera dicho consejo.
Los miembros del consejo incluyen a varios partidos políticos, grupos de la sociedad civil y representantes del sector privado, así como a dos miembros de la sociedad civil y el sector religioso sin derecho a voto. Está integrado por Petit Desalin, un partido encabezado por el exsenador y candidato presidencial Jean-Charles Moïse; EDE/RED, el partido que dirige el ex primer ministro Claude Joseph; Montana Accord, un grupo de líderes de la sociedad civil y partidos políticos, entre otros; Fanmi Lavalas, partido del expresidente Jean-Bertrand Aristide; el Colectivo 30 de Enero, el cual representa a partidos entre los que se incluye al del expresidente Michel Martelly; y el sector privado.
La ONU en Haití expresó su seguimiento cercano al proceso político y solicitó apoyo internacional para la Policía Nacional de Haití con el fin de restaurar la seguridad y el estado de derecho.
La creación del consejo se produce después de un mes desde que los líderes caribeños anunciaron planes para su formación.
Esta acción fue bien recibida por aquellos que esperan que el consejo pueda dirigir a Haití hacia una nueva dirección y poner fin a la violencia desencadenada por las pandillas, que ha paralizado partes de la capital, Puerto Príncipe, durante más de un mes.

