Las personas que provoquen accidentes de tránsito con víctimas mortales mientras conduzcan bajo los efectos del alcohol podrían enfrentar penas de hasta 20 años de prisión cuando entre en vigencia el nuevo Código Penal en agosto próximo.
La disposición forma parte de las modificaciones introducidas en la nueva legislación, que endurece las sanciones para conductores que, de manera temeraria o irresponsable, ocasionen la muerte de una o varias personas en las vías públicas.
La procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, destacó el alcance de la medida y consideró que representa un paso importante en la lucha contra la impunidad en los accidentes de tránsito causados por conductores alcoholizados.
Las autoridades han insistido en que los siniestros viales continúan siendo uno de los principales problemas de seguridad pública en el país, debido a la alta cantidad de fallecidos y lesionados que se registran cada año.
Con la entrada en vigor del nuevo Código Penal, el Estado busca fortalecer las consecuencias legales para quienes conduzcan de forma imprudente y pongan en riesgo la vida de otras personas.
La nueva normativa forma parte de los esfuerzos dirigidos a reducir la mortalidad en las carreteras y promover una mayor responsabilidad al volante.
