Según las investigaciones, Canserbero fue sedado y apuñalado en 2015 para posteriormente alterar la escena para simular un suicidio.

La justicia venezolana ha condenado a cinco personas involucradas en el asesinato del rapero Tyrone José González, conocido como Canserbero, ocurrido en 2015. El Ministerio Público informó que los acusados recibieron sentencias de entre 15 y 20 años de prisión, tras concluir el juicio oral en el que se dictaron las sentencias.

Los condenados y sus penas

Gilbert Cruz, Edgar Trillo y Teresa Pinto fueron sentenciados a 17 años y 4 meses de prisión por los delitos de obstrucción a la administración de justicia, asociación para delinquir, simulación de hecho punible y corrupción propia agravada.

Solangela Mendoza recibió una condena de 15 años y 6 meses por los mismos cargos, con adición de financiamiento al terrorismo y encubrimiento.

Marcos Pratolongo fue sentenciado a 20 años y 6 meses de prisión por homicidio internacional calificado con alevosía y por motivo fútil, en calidad de cómplice no necesario, además de los cargos de simulación de hecho punible y obstrucción a la justicia.

El contexto del crimen

Canserbero fue asesinado tras ser sedado y apuñalado, lo que desmintió la hipótesis inicial de un suicidio. La Fiscalía reabrió el caso el año pasado, revelando detalles claves, incluyendo grabaciones de Natalia Améstica, quien confesó haber utilizado benzodiacepinas para adormecer tanto a Canserbero como a su amigo, el también músico Carlos Molnar. Tras esto, los apuñaló hasta matarlos.

Luego del asesinato, Natalia Améstica solicitó la ayuda de su hermano para alterar la escena del crimen y simular un enfrentamiento entre Molnar y Canserbero. Esta versión, que sostenía que el crimen fue un enfrentamiento seguido de un suicidio, se mantuvo durante ocho años como la explicación oficial.

Legado de Canserbero

A pesar de los años de incertidumbre, el reconocimiento póstumo de Canserbero como uno de los mejores exponentes del rap en español por Rolling Stone consolidó su legado en la música urbana, aún tras su trágica muerte.

Este fallo es otro paso hacia el esclarecimiento de uno de los casos más conmocionantes en la música y la cultura urbana venezolana.