Una intensa operación de rescate se lleva a cabo en el río Potomac tras un trágico accidente ocurrido la noche del miércoles, cuando un avión de American Airlines colisionó con un helicóptero militar cerca del Aeropuerto Nacional Ronald Reagan, en Washington, DC. Las autoridades confirmaron la recuperación de al menos 19 cuerpos hasta la mañana del jueves, y el número de víctimas fatales ha ascendido a 30.
El siniestro ocurrió alrededor de las 9 p.m. cuando el vuelo 5342 de American Airlines, un CRJ700 Bombardier que viajaba desde Wichita, Kansas, con 64 personas a bordo, se aproximaba a la pista 33 del aeropuerto. Según la Administración Federal de Aviación (FAA), el avión impactó contra un helicóptero Black Hawk del ejército de los Estados Unidos, lo que provocó una explosión en el aire antes de que ambos aparatos cayeran al agua del río Potomac.
Más de 300 rescatistas trabajan bajo condiciones extremas de frío y fuertes vientos en un esfuerzo por localizar sobrevivientes y recuperar los restos de las víctimas. «Es una operación de rescate en curso, con la esperanza de encontrar a alguien con vida», declaró un portavoz de los servicios de emergencia. A pesar de los esfuerzos, hasta ahora no se ha confirmado la existencia de sobrevivientes.
A bordo del avión viajaban aproximadamente 60 pasajeros, incluidos varios patinadores artísticos rusos, junto con 4 miembros de la tripulación. El helicóptero transportaba a tres soldados en una misión cercana al Aeropuerto Nacional Ronald Reagan.
Las autoridades han señalado que uno de los enfoques principales de la investigación es entender las razones por las cuales el helicóptero estaba volando a esa altitud y en esa área en el momento del accidente. El hecho ha conmocionado tanto a la comunidad local como a los equipos de emergencia que siguen trabajando sin descanso para recuperar a las víctimas y esclarecer las circunstancias de la tragedia.
