Un colectivo LGBT dominicano ha causado revuelo al compartir en redes sociales una versión modificada del Himno Nacional, titulada “Himno Nacional Lésbico Dominicano”. El video reemplaza la letra original de Emilio Prud’Homme por estrofas con reivindicaciones de identidad de género, orientación sexual y lenguaje inclusivo, como “Quisqueyanas lesbianas alcemos nuestro grito…” y “Libertad es el respeto al humano, sea niña, niño o los dos”.

La Constitución dominicana en su artículo 33, establece que el Himno Nacional, con música de José Reyes y letra de Emilio Prud’Homme, es “único e invariable”.

Sobre la ley y sus violaciones

La Ley 210‑19 sobre símbolos patriosa, en su artículo 39, tipifica el cambio de letra o musicalidad como ultraje al himno, pena que conlleva 1 a 3 meses de prisión y multas de 5 a 20 salarios mínimos públicos. La reincidencia duplica las sanciones (artículo 48). También se prevé que el Ministerio Público actúe de oficio o que cualquier ciudadano denuncie el hecho (artículos 44–45).

El himno fue estrenado en 1883, con letra originalmente escrita por Emilio Prud’Homme, luego revisada en 1897, y finalmente oficializado como símbolo nacional por decreto en 1934 durante el gobierno de Trujillo. Desde entonces, ha sido parte integral de la identidad dominicana, entonado como acto de respeto al despertar patriótico en ceremonias y eventos oficiales.

Reacciones institucionales

El Defensor del Pueblo, Pablo Ulloa, y el vicepresidente del Instituto Duartiano, Jacinto Pichardo, condenaron el acto, calificándolo como una violación deliberada de la Constitución y la ley Proceso. El Instituto Duartiano, guardian de la memoria histórica y símbolos patrios, ha reiterado su resistencia a reinterpretaciones no autorizadas del himno

La versión fue creada por una poeta lesbiana e activista afrolatina, autora además de la antología Pájaros, lesbianas y queers… ¡a volar!, lo que sugiere un enfoque reflexivo y estético en reivindicar identidad LGBTQ+ desde un acto simbólico.

Por otro lado, en foros sociales dominicanos, algunas voces LGBT reconocen que modificar símbolos patrios puede ser visto como innecesariamente confrontativo. Un usuario en redes sociales comentó:

“Simpatizo con su lucha […] es de jure ilegal modificar los símbolos patrios de acuerdo a la constitución. […] Si queremos evitar que cosas como esta se repitan debemos tener un debate a nivel nacional…”

La difusión del “Himno Nacional Lésbico” ha abierto nuevamente una discusión sobre los límites entre el arte, la protesta política y la legalidad. Mientras algunos defienden su valor expresivo y simbólico, otros lo interpretan como un atentado contra la identidad nacional.

El caso ejemplifica un conflicto profundo: la tensión entre el derecho a la expresión artística y la protección jurídica de símbolos que, para muchos dominicanos, representan cohesión histórica e identidad colectiva.