Los empleados de la Torre Eiffel en París han declarado una huelga en protesta por lo que consideran un manejo financiero deficiente del icónico monumento parisino.

A la entrada del monumento se colocó un letrero en inglés que indicaba: «Debido a una huelga, la Torre Eiffel está cerrada. Les pedimos disculpas».

La cantidad de turistas que visitan este popular sitio turístico de 300 metros de altura ha aumentado considerablemente conforme se acerca la fecha de las Olimpiadas de Verano en la capital francesa.

En el sitio web de la Torre Eiffel se publicaron avisos en varios idiomas advirtiendo sobre la interrupción de servicios, instando a los visitantes a revisar el sitio web antes de su visita o considerar posponerla. Aquellos que ya habían comprado boletos recibieron notificaciones por correo electrónico.

Marisa Solis, una turista estadounidense de la ciudad de Nueva York, expresó su comprensión hacia la situación: «Estamos un poco decepcionados, pero entendemos que ellos merecen un salario justo, merecen condiciones laborales apropiadas».

Si bien la Torre Eiffel suele estar abierta los 365 días del año, ocasionalmente se ve afectada por huelgas. En Navidad y Año Nuevo pasados, estuvo cerrada todo un día debido a una huelga sobre las negociaciones contractuales.

Stephane Dieu, del sindicato CGT que representa a muchos empleados de la Torre Eiffel, explicó que la huelga busca aumentos salariales proporcionales a las ganancias por ventas de boletos y mejoras en el mantenimiento del monumento, que es propiedad de la municipalidad de París.

Los líderes sindicales han criticado el esquema financiero de la Torre Eiffel, afirmando que se basa en estimaciones infladas sobre futuros visitantes, costos de mantenimiento y compensaciones laborales.

«Le están dando prioridad a beneficios a corto plazo a expensas de la preservación a largo plazo del monumento y del bienestar de la compañía por la cual trabajamos», dijo Dieu en una entrevista con The Associated Press cerca de la Torre Eiffel.