Cientos de personas asistieron hoy a una misa celebrada por las víctimas del incendio que destruyó un salón de bodas en la ciudad iraquí de Al Hamdaniya, en la gobernación septentrional de Nínive, y provocó la muerte a 114 personas y heridas a más de 200 en la madrugada del miércoles.

Una fuente de la administración local de Al Hamdaniya, al este de la ciudad de Mosul, dijo a EFE que centenares de personas acudieron a una misa en la iglesia Al Tahira Al Kubra en esa misma localidad.

La fuente, que pidió permanecer en el anonimato, añadió que cientos de residentes de la ciudad, incluidas varias familias de las víctimas (en su mayoría de religión cristiana), participaron en el acto religioso y en el posterior funeral de algunos fallecidos que fueron enterrados en el cementerio local.

Entre las víctimas se encontraban niños

También explicó que entre las víctimas del incendio se encontraban mujeres y niños, si bien no concretó cifras, ya que la administración local no dispone todavía de estadísticas precisas sobre ello.

Además, comentó que los novios sufren un shock agudo y están recibiendo tratamiento en un hospital privado en Erbil, sin detallar cuál «para evitar que acuda la prensa», aunque pudieron participar en el funeral multitudinario, lo que deterioró aún más su estado psicológico.

En este contexto, el primer ministro iraquí, Mohamed Shia al Sudani, se desplazó a primera hora de esta mañana hasta la localidad afectada, donde visitó a los heridos en el Hospital Republicano y en el Hospital Al Hamdaniya acompañado de los ministros del Interior y de Salud, además de otros miembros de su gabinete.

Posteriormente, visitó la diócesis de Mar Behnam y Sarah, en el mismo distrito, donde se reunió con el arzobispo para ofrecer sus condolencias por el trágico suceso, publicó la agencia de noticias oficial iraquí, INA.

Según esta misma fuente, el primer vicepresidente de la Cámara de Representantes, Mohsen al Mandalawi, determinó que «los casos críticos fueran transportados en un avión privado fuera de Irak», sin especificar destino, y que asumirá «todos los costos de su viaje y tratamiento».

Respeto a la investigación, el ministro iraquí del Interior, Abdul Amir al Shammari, anunció ayer en un comunicado que los resultados darán a conocer en 72 horas, entre el sábado y el domingo, si bien los análisis en curso «confirman la falta de condiciones de seguridad y protección en esta sala, donde había alrededor de 900 personas».

Además, apuntó que los servicios de seguridad «lograron arrestar a 14 acusados, entre ellos 10 trabajadores, el dueño de la sala y tres involucrados en el encendido de los fuegos artificiales». 

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