La proliferación de las chinches de cama continúa en Francia, sobre todo en la región parisina, y la psicosis se instala en las casas y los medios de comunicación. Tanto, que el Ayuntamiento de París pidió un plan de emergencia, mientras el Gobierno confirmó la creación de un observatorio sobre el tema. En los últimos cinco años, las chinches han infestado uno de cada 10 hogares franceses.
Ya es un hecho: las chinches de cama proliferan en los hogares franceses, al tiempo que ganan los transportes, los hospitales, las escuelas y los cines. En la capital, los profesionales encargados de eliminar estas plagas están desbordados. Una invasión que se está volviendo una psicosis.
Como si fuera poco convivir con parásitos, las chinches también son caras: la Agencia Nacional Francesa de Seguridad Alimentaria (Anses) estimó en julio de 2023 un coste de 230 millones de euros al año para los hogares que luchan por deshacerse de ellas, y de 83 millones de euros en gastos sanitarios.
Una cuestión política
El Ayuntamiento de París se está tomando el problema muy en serio. Para los hogares más modestos, reembolsa los gastos de desinfección de las viviendas, mientras pide un plan a gran escala para toda Francia. A menos de un año de los Juegos Olímpicos, los hoteleros y profesionales del turismo también están preocupados por la situación. El Ministerio de Medioambiente ya ha creado una página web llena de consejos sobre cómo evitar las chinches.
En los próximos días se celebrará una «reunión con todos los ministerios implicados» en esta cuestión, prometió la primera ministra Elisabeth Borne este martes, al ser interpelada en la Asamblea Nacional por Mathilde Panot, presidenta del grupo de diputados de La Francia Insumisa (LFI, izquierda radical), que la acusó de no haber hecho «nada» ante la proliferación de estos insectos en los últimos años. El plan interministerial 2022 «ha aportado algunas primeras respuestas» y «un observatorio» está «en marcha», añadió Borne.
