El Gobierno de China rechazó la orden de arresto emitida en Florida contra el expresidente cubano Raúl Castro y exigió a Estados Unidos que ponga fin al bloqueo económico contra la isla, al considerar que Washington utiliza mecanismos judiciales para ejercer presión política sobre La Habana.

La portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Mao Ning, expresó este miércoles el respaldo de Pekín a Cuba y defendió el derecho del país caribeño a preservar su soberanía frente a lo que calificó como interferencias extranjeras. También reiteró la oposición de China al uso de recursos judiciales como instrumento de presión contra el Gobierno cubano.

Durante una rueda de prensa, Mao describió a Castro como un dirigente histórico de la Revolución cubana y afirmó que goza de prestigio internacional. Asimismo, instó a Washington a detener las medidas coercitivas contra la isla y a respetar los derechos de su población al desarrollo y a la supervivencia.

La reacción de Pekín se produce después de que una jueza de Florida emitiera el lunes una orden de arresto contra el exmandatario, por su presunta participación en el derribo de dos avionetas civiles de la organización Hermanos al Rescate, ocurrido en febrero de 1996. El incidente dejó cuatro personas muertas, entre ellas tres ciudadanos estadounidenses y un residente de Estados Unidos.

La Fiscalía de Florida acusa a Castro de conspiración para cometer asesinato en primer grado, al sostener que tuvo responsabilidad en la decisión de atacar las aeronaves cuando era ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba. El caso se suma a los cargos federales presentados en mayo por la justicia estadounidense. Las acusaciones aún deben dirimirse en los procesos judiciales correspondientes.

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, también rechazó la orden de arresto y la calificó de maniobra política. Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, cuestionó la actuación de las autoridades estadounidenses.

La decisión judicial se produce en medio de un nuevo episodio de tensión entre Washington y La Habana, mientras la Administración estadounidense mantiene medidas de presión contra el Gobierno cubano. China, uno de los aliados internacionales de Cuba, reiteró su respaldo a la defensa de la soberanía de la isla y reclamó el fin del bloqueo.