El nombre de la República Dominicana ha vuelto a asociarse al conocido caso Koldo, una investigación en España sobre una presunta malversación de aproximadamente 50 millones de dólares durante la pandemia de Covid-19. La trama gira en torno a compras irregulares de mascarillas médicas.
Los tres principales implicados en el caso son: José Luis Ábalos, exministro de Transportes; Koldo García, su asesor; y el empresario Víctor Almada. Este último declaró ante un juez que algunos de los pagos relacionados con la operación se realizaron en Santo Domingo y Miami, y que el dinero era entregado a Joseba García, hermano de Koldo.
Los viajes eran organizados entre Joseba García, Koldo García, Víctor Almada y una persona vinculada a la empresa Pronalab, especializada en el sector médico en la República Dominicana. Esta empresa estaba dirigida por Jorge Brizuela Guevara, un exmilitar y agente secreto de Venezuela, quien, según informes de la CIA y la Secretaría de Defensa Nacional de México, mantenía conexiones con la mafia rumana de Quintana Roo, en México.
Los pagos no se limitaban a la República Dominicana
Los informes de la Unidad Central Operativa (UCO) apuntan a que también se realizaron transacciones en España. En su declaración ante el juez, Almada reveló que llevó a cabo pagos en cafeterías y en la sede del Ministerio de Transportes.
Incluso relató que en uno de esos pagos fue testigo de cómo Koldo García entregaba un sobre con dinero en efectivo a José Luis Ábalos. Todo esto, siempre según la versión del comisionista, tal como recoge el artículo de Vozpópuli firmado por Gonzalo Araluce y Gema Huesca.
Sobre los acontecimientos
En junio pasado, el periódico El Español reportó que la persona encargada de trasladar el dinero desde Santo Domingo hasta Madrid era Aránzazu Granell Barbadillo, quien trabajaba en la clínica y los laboratorios Pronalab, ubicados en Santo Domingo.
Aparte de Pronalab, los medios españoles también mencionaron la participación de otras cinco empresas dominicanas en el presunto blanqueo de dinero vinculado a la trama. Estas empresas son Modular HV Corp., GSI Dominicana, Eurofins Histology, Bali y Megalab Eurofins.
En marzo, se rastrearon los vínculos de las compañías con la economía dominicana. En el caso de Eurofins y Bali, no se encontraron registros oficiales. En cuanto a Megalab Eurofins, su presencia se limita a registros en Panamá. Sin embargo, se localizó a Modular HV Corp. y GSI Dominicana en registros del centro de Santo Domingo.
Pronalab
Pronalab fue creado por Jorge Brizuela Guevara, empresario, exmilitar y agente secreto de Venezuela, con vínculos con la mafia rumana de Quintana Roo (México), según archivos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y la Secretaría de Defensa Nacional de México.
Este obtuvo contratos millonarios a través de Pronalab en el estado de Quintana Roo. Su clínica, asociada al «caso Koldo«, fue beneficiada con al menos un contrato valorado en 30 millones de euros, destinado a la instalación de carpas para el tratamiento de pacientes afectados por el COVID-19.
Pronalab está situada cerca del malecón. Según la Oficina Nacional de la Propiedad Industrial (ONAPI), Pronalab está registrada bajo la categoría de «servicios de laboratorios clínicos». En los registros de la clínica, se encuentran dos entradas: una de marzo de 2021, con vencimiento en marzo de 2031, con Ignacio Díaz Tapia como titular y Juana de los Santos Álvarez como gestora.
