A noviembre de 2025, el costo de la canasta básica dominicana cerró en RD$48,138.35, acercándose a los RD$50 mil, lo que representa una carga significativa para las familias de bajos ingresos, que destinan la mayor parte de sus recursos a la compra de alimentos.
El aumento ha sido sostenido en los últimos años: en 2018 la canasta costaba RD$33,758.49, en 2020 RD$36,936.17 y en 2024 RD$44,752.87. Solo este año subió más de RD$5,700 desde enero, cuando estaba en RD$42,420.
Entre los factores que impulsan esta alza se encuentran la depreciación del peso frente al dólar —que pasó de RD$58 a más de RD$64 este año—, la dependencia de importaciones de insumos agrícolas (maíz, fertilizantes, semillas) y el aumento de los costos de transporte y energía.
Esta situación contrasta con los ingresos de los trabajadores de grandes empresas: casi el 80% gana menos de RD$30,000 mensuales, muy por debajo del costo de la canasta básica, lo que evidencia la vulnerabilidad de las familias y la necesidad de políticas públicas que alivien la presión sobre los sectores de menores recursos.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un aumento interanual de 4.81% a noviembre, con alimentos como plátanos, papas, tomates y cebollas entre los productos que más impactaron los precios, especialmente tras las lluvias de octubre y la tormenta Melissa.
A nivel internacional, la FAO reporta una disminución en los precios de la mayoría de los alimentos, salvo cereales como trigo, sorgo y cebada, mientras que regionalmente, la inflación en Centroamérica varía entre 2.66% y 4.85%.
