El Ministerio Público reafirmó su postura de cero tolerancia frente a la corrupción, luego de que se conociera el caso que involucra al fiscal Aurelio Valdez Alcántara, acusado de presunto soborno.

El director de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (PEPCA), Wilson Camacho, calificó el hecho como «repugnante, indignante e inaceptable» y aseguró que la institución actuará con firmeza para garantizar que ningún acto ilícito quede impune.

Durante la audiencia de medida de coerción celebrada este lunes, la jueza Ysis Muñiz decidió aplazar el proceso para el próximo 7 de abril, atendiendo a una solicitud de la defensa que pidió tiempo para revisar las pruebas. Camacho enfatizó que las evidencias presentadas son «irrefutables» y que el Ministerio Público seguirá adelante con la investigación, sin importar la jerarquía o posición de los involucrados.