La Comisión Europea anunció este viernes la imposición de una multa de 2.950 millones de euros (equivalentes a casi 3.500 millones de dólares) contra Google, tras concluir que la compañía estadounidense abusó de su posición dominante en el mercado de la publicidad en línea.

Esta sanción, relacionada con el caso conocido como Adtech, marca un nuevo capítulo en el prolongado enfrentamiento entre Bruselas y las grandes tecnológicas estadounidenses, particularmente Google, a quien la Comisión acusa de limitar ilegalmente la competencia en el ecosistema publicitario digital.

A pesar de las amenazas públicas del expresidente estadounidense Donald Trump contra las políticas regulatorias europeas, el ejecutivo comunitario decidió seguir adelante con la medida tras una semana de deliberaciones y dilaciones.

La investigación determinó que Google favoreció su propia tecnología publicitaria en perjuicio de competidores y editores, afectando la dinámica del mercado en detrimento de la libre competencia.

Aunque en 2023 Bruselas llegó a amenazar con exigir la separación de las actividades publicitarias de Google, la Comisión optó finalmente por no forzar la escisión, al menos por ahora. Sin embargo, el mensaje político y económico de la multa es claro: la UE está dispuesta a sancionar con dureza los abusos de poder de los gigantes digitales.

Google, por su parte, anunció de inmediato que apelará la decisión, abriendo la puerta a una nueva batalla legal ante los tribunales europeos, que podría extenderse durante años.

Esta es una de las mayores multas impuestas a una empresa tecnológica en Europa y forma parte de una estrategia más amplia de la Unión Europea para regular los mercados digitales y proteger la competencia en un entorno cada vez más controlado por un pequeño grupo de actores globales.